Fotografías de María Luisa Jaramillo Castillo.

La mirada antropológica de la fotografía

Desde el horizonte de la mirada antropológica, la fotografía tiene algo de testimonio fiel de lo que la realidad es.  Es el retratado quien nos habla desde la imagen. El antropólogo, en este caso María Luisa Jaramillo Castillo, busca escuchar ese murmullo con el ojo, darle con sus fotos una mayor capacidad de ser escuchado, de la misma manera en que en sus textos busca que ese murmullo se vuelva inteligible y adquiera presencia. La pluma y la lente revelan la realidad que atrae y cuestiona al investigador. Busca conseguir una empatía con lo observado, lo estudiado, lo documentado. Y así la foto se transforma en un relato oral: oímos esas imágenes.

El trabajo de la antropóloga, colombo-mexicana, con comunidades negras; sus oficios y vida cotidiana en el Pacífico y el Caribe colombianos, se transforma así en una narración que condensa distintos elementos –tiempo, geografía, origen racial, identidad- para comunicar, tender puentes de entendimiento. Las presentes fotografías han constituido una retribución del quehacer académico de la antropóloga a la comunidad, su trabajo ha sido expuesto en espacios públicos de las comunidades en la costa caribeña. La fotografía como un elemento que permite reivindicar los actos laborales, las tradiciones, el uso cotidiano de elementos y el arraigo a los pueblos. Hay que aprender a ver estas fotografías: de lejos, de cerca, este detalle o aquel, su conjunto, su interacción una con otra. A veces el título es sólo el nombre de la persona y su pertenencia a una comunidad. Y esta palabra designa el núcleo de esta exposición: comunidad. Pertenencia y comunión con un lugar, con otras personas, con un oficio, con un paisaje, con la realidad.

The anthropological view of photography

From the anthropological perspective, photography has something of a faithful testimony of what reality is.  It is the person portrayed who speaks to us from inside the image. The anthropologist, in this case María Luisa Jaramillo Castillo, seeks to listen to that rumor with the eyes, to give with her photographs a greater capacity to be heard, in the same way that in her texts she seeks to make that murmur intelligible and acquire presence for the viewer. The pen and the lens reveal the reality that attracts and questions the researcher. He seeks to achieve empathy with what is observed, what is studied, what is documented. And so, the photo becomes an oral story: we hear these images.

The work of the Colombian-Mexican anthropologist with black rural communities, their trades and daily life in the Colombian Pacific and Caribbean regions, is thus transformed into a narrative that condenses different elements -time, geography, racial origin, identity- to communicate, to build bridges of understanding. These photographs have constituted a retribution of the anthropologist’s academic work to the community; her work has been exhibited in public spaces of the communities in the Caribbean coast. It uses photography as an element that allows to vindicate labor acts, traditions, the daily use of elements and the sense of belonging to the village. It is necessary to learn to see these photographs: from afar, up close, this detail or that one, their whole, their interaction with each other. Sometimes the title is only the name of the person and his or her belonging to a community. And this word designates the core of this exhibition: community. Belonging and communion with a place, with other people, with a trade, with a landscape, with reality.

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