Exposición “Los Monstruos No Vivían Aquí”

Arte| Canal Belice| Exposición

Sobre el proyecto de María Sosa para El Instituto Cultural de México-Belice


Es un árbol con el tronco acanalado y corteza café clara o rojiza. Crece en bosques tropicales de México y Centroamérica. Su aroma es delicioso y es relajante al aspirarlo. Corresponde a un género de maderas muy bellas, que se usan para fabricar objetos como las teclas de las marimbas. Se ha de recoger por la mañana, antes de que alce el viento, y debe exprimirse dentro de vasijas de barro. Da al cuerpo una robustez como de gladiador; echa muy lejos el cansancio, sacude el temor y da bríos al corazón.” Códice Libellus.

El proyecto colonial no alcanzó Belice sino hasta el siglo XVII, cuando los ingleses llegaron con el interés de extraer el palo de Campeche. Dentro de la cosmovisión maya, el árbol es utilizado como tinte para las mantas tejidas y como adorno en forma de arco. Negro, café, sepia, naranja, morado y rosa son los colores de su tinte. El palo de Campeche alude al comienzo de un capítulo sin fin: el extractivismo de tierras indígenas del territorio beliceño.  

Registros de los dibujos archivados durante los siglos XVI y XVII por los exploradores del “Nuevo Mundo”, describen a sus nativos con las cabezas debajo de los hombros, y sus cuerpos desnudos. Estos seres, los Ewaipanomas, personificaban los miedos de los exploradores en tierras desconocidas. Ilustraciones y pasajes narran capturas de especímenes de Sur América y el Caribe, vestidos con pieles de tigre y alimentados con carne cruda, que fueron enviados a Europa para ser exhibidos en jaulas. Otras descripciones incluyen humanos con cola, con pies hacia atrás, con un solo ojo, con cabezas de perro, o con una sola pierna. La atracción hacia lo “horrible” servía como propaganda política y religiosa de la agenda colonial. 

La exposición Los Monstruos No Vivían Aquí revive seres del imaginario colonial, que conviven a través de las mantas teñidas con el palo de Campeche y el palo de Basil. Inspirada en metodologías indígenas, María Sosa señala a través de materiales y símbolos, una zona de extractivismo en donde las relaciones del conquistador y el conquistado siguen vigentes. Usualmente, asumimos que la razón y la lógica están en la cabeza, y entonces, los seres sin cabeza no son más que bestias sin razón. Estas son imágenes que refuerzan las estructuras de poder. Sin embargo, en este escenario beliceño, los especímenes están unidos formando una sola pieza, que a pesar de ser un textil, es sólida en sí misma. En este ambiguo escenario que es la vez confuso y contradictorio, Sosa despliega los especímenes como si fuesen un muro que no busca desafiar la historia sino que la amortigua y le responde: Los Monstrúos No Vivían Aquí. 

–María Camila Montalvo

  Nueva York, 2020

En junio, la Embajada de México en Belice presentó la exposición “Los Monstruos No Vivían Aquí” de la artista visual mexicana, María Sosa. La exhibición forma parte del Programa Digital del Instituto Cultural de México en Belice. Sigue el proyecto de la artista aquí → Facebook · Instagram

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